domingo, 22 de marzo de 2009

JOSÉ AGUSTÍN GOYTISOLO

José Agustín Goytisolo

En estos días estamos recordando a José Agustín Goytisolo.
Hace diez años, el 19 de marzo de 1999, decidió dejarnos aunque algunos dicen que no, que su muerte fue un accidente...
No lo sé, la muerte de un poeta de verdad nunca es un accidente, es una tragedia, y si se asume voluntariamente, un mensaje más, un terrible poema de despedida.
Como suele decirse, nos acompañan sus versos que no es poco.
Os pongo aquí tres poemas suyos que alguna vez hicieron más intensa mi vida y que aún siguen emocionándome, haciéndome creer que el mundo merece la pena.
EL OFICIO DEL POETA
Contemplar las palabras
sobre el papel escritas,
medirlas, sopesar
su cuerpo en el conjunto
del poema, y después,
igual que un artesano,
separarse a mirar
cómo la luz emerge
de la sutil textura.
Así es el viejo oficio
del poeta, que comienza
en la idea, en el soplo
sobre el polvo infinito
de la memoria, sobre
la experiencia vivida,
la historia, los deseos,
las pasiones del hombre.
La materia del canto
nos lo ha ofrecido el pueblo
con su voz. Devolvamos
las palabras reunidas
a su auténtico dueño.

EN ESTE MISMO INSTANTE...
En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar
la libertad. Ignoro
dónde vive, qué lengua
habla, de qué color
tiene la piel, cómo
se llama, pero
en este mismo instante,
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema,
ese hombre existe, grita,
se puede oír su llanto
de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar
a los amigos. ¿Oyes?
Un hombre solo
grita maniatado, existe
en algún sitio. ¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo. Ahora,
en este mismo instante,
también a ti y a mí
nos tienen maniatados.

PALABRAS PARA JULIA
Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía, es mejor vivir
con la alegría de los hombres,
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto,
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Un hombre sólo, una mujer
así, tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti,
cuando te escribo estas palabras,
pienso también en otros hombres.
Tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas,
que les ayude tu alegría,
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares,
tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname, no sé decirte nada más,
pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre, siempre, acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Para ver un magnífico recuerdo de José Agustín Goytisolo, ir a
http://generaciondelaamistad.blogspot.com/2008/03/la-visita-homenaje-jos-agustn-goytisolo.html
Es además un blog muy recomendable sobre el Sahara con el que tanto nos une y al que tanto olvidamos.
Y ya de paso, este otro blog que recoge el mismo artículo del poeta Limam Boisha y que merece la pena ser visitado.
Hizo un recuerdo de J.A. Goytisolo:
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Poemas de Enrique Gracia Trinidad en http://enriquegraciatrinidad.blogspot.com/